¿Por qué Creer en Dios Jehová? ¿Cuáles son los Beneficios de Creer en Dios Jehová?

Dios_Jehová_Existe
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Dios Jehová es un ser supremo, divino, Todopoderoso. Es una Fuerza que en el momento que lo llamas, él te escucha, cuando le pides, te da, cuando le agradeces, te bendice. Dios Jehová es muy caballero, no te obliga que creas en él.

A continuación te detallo a profundidad que es Dios Jehová y ¿Por qué creer en El?

1.- En filosofía, en psicología, en moral, en religión, sólo es verdad lo que no se aparta en nada de las cualidades esenciales de Dios. La religión perfecta sería aquella en la que ningún artículo de fe contradijese esas cualidades y en la que todos sus dogmas pudiesen ser sometidos a la prueba de ese control sin sufrir menos cabo alguno.

2.- Dios es como el alma de la naturaleza, así como tu alma conoce incluso cuantos cabellos tienes (la biblia) así Dios conoce todo lo que hay en la creación y provee el sustento para cada ser…

3.- Sin embargo, el mal existe y tiene una causa. Los diferentes males, físicos o morales, que afligen a la Humanidad, pertenecen a categorías distintas que es necesario diferenciar: unos, son los males que el hombre puede evitar; los otros, son independientes de su voluntad. Entre estos últimos, debemos incluir a las catástrofes naturales.

Las facultades del hombre son limitadas, motivo por el que no le es posible penetrar o comprender las razones del Creador. Juzga a las cosas de acuerdo a su personalidad, en razón de intereses ficticios y prejuicios que él mismo ha creado, y que no son parte del orden natural. Por eso encuentra a menudo injusto y oscuro lo que consideraría admisible y justo si conociese la causa, la finalidad y el resultado definitivo. Al buscar la utilidad y la razón de ser de cada cosa, verá que todo está saturado de sabiduría infinita, ante la que se inclinará, aun mismo en cosas que no alcanza a comprender.




4.- Como compensación, el hombre ha recibido un don: su inteligencia, gracias a la cual puede conjurar, o al menos atenuar, en gran medida, los efectos de los desastres naturales. Más conocimientos adquiere y más avanza la civilización, menos peligrosos son esos desastres. Con una organización social sabiamente previsora podría, incluso, neutralizar las consecuencias, si bien no sería posible evitarlos por completo. Es así que Dios ha dado al hombre facultades espirituales y medios de paralizar los efectos de las catástrofes naturales, hechos éstos que serán beneficiosos en el futuro para el orden general de la Naturaleza, pero que ocasionan daños en el presente.

Es así que el hombre sanea los campos, neutraliza los mismos pestíferos, fertiliza las tierras áridas, se ingenia para preservarlas de las inundaciones, construye casas más salubres, más sólidas y resistentes a los vientos, tan necesarios para depurar la atmósfera, se protege de la intemperie, y, poco a poco, esas circunstancias le instan a crear ciencias, gracias a las cuales mejora las condiciones de habitabilidad del planeta y aumenta el bienestar general.

5.- El hombre progresa, y los males a los que se halla expuesto estimulan el ejercicio de su inteligencia y de sus facultades psíquicas y morales, incitándolo a la búsqueda de medios para sustraerse a las calamidades.

Si no temiese a nada, ninguna necesidad le empujaría a la investigación, su espíritu se entorpecería en la inactividad y no inventaría ni descubriría nada. El dolor es como un aguijón que impulsa al hombre hacia adelante por la vía del progreso.

6.- Pero los males más numerosos son los que el hombre crea llevado por sus vicios, los cuales se originan en su orgullo, su egoísmo, su ambición, su rapacidad, los que nacen de todos los excesos, son causas de las guerras y de todas las calamidades que ellas acarrean: disensiones, injurias y opresión del débil por el fuerte, así como de la mayor parte de las enfermedades. Dios estableció leyes de sabiduría, cuya sola finalidad es el bien. El hombre encuentra dentro de sí todo lo que necesita para seguirlas, su conciencia le traza el camino, la ley divina está grabada en su alma y, además, Dios nos la trae a la memoria sin cesar, enviándonos mesías y profetas, espíritus encarnados que han recibido la misión de iluminar, moralizar y mejorar al hombre y, últimamente, una multitud de espíritus desencarnados que se manifiestan en todos los ámbitos. Si el hombre actuase conforme a las leyes evitaría los males más agudos y viviría feliz sobre la Tierra. Si no lo hace, es en virtud de su libre albedrío, y por eso sufre las consecuencias que merece (El Evangelio según el Espiritismo, cap. V:4, 5, 6 y ss.).

7.- Pero Dios, todo bondad, colocó el remedio al lado del mal, es decir, que el mismo mal hace nacer el bien. Llega el instante en que el exceso de mal moral se vuelve intolerable y el hombre siente la necesidad de cambiar. Aleccionado por la experiencia intenta encontrar un remedio en el bien, siempre de acuerdo con su libre arbitrio, pues cuando penetra en un camino mejor es por su voluntad y porque ha reconocido los inconvenientes del otro que seguía. La necesidad le obliga a mejorar moralmente para ser más feliz, como esa misma necesidad le induce a mejorar las condiciones materiales de su existencia (n. º5).

8.- Se puede decir que el mal es la ausencia del bien, como el frío es la ausencia del calor. El mal no es un atributo distinto, como el frío no es un fluido especial: uno es la parte negativa del otro. Donde el bien no existe, allí, forzosamente reina el mal. No hacer el mal es ya el comienzo del bien. Dios sólo desea el bien, el mal proviene exclusivamente del hombre. Si existiese en la Creación un ser encargado del mal, nadie podría evitarlo. Pero la causa del mal está en el hombre mismo y, como éste posee el libre arbitrio y la guía de las leyes divinas, lo podrá evitar cuando así lo desee.

9.- Dios Jehová puede crear ni comprender todo lo que existe. La de Dios, que abraza el infinito, debe ser infinita. Si fuese limitada en algún aspecto, podríamos concebir la existencia de un ser aún más inteligente, capaz de comprender y hacer lo que el otro no pudo, y así sucesivamente hasta el infinito.

10.- Dios es eterno, no tuvo comienzo ni tendrá fin. Si hubiese tenido un comienzo habría surgido de la nada. Pero como la nada es inexistente, no puede producir ni crear cosa alguna. El otro argumento tampoco sería válido, porque si hubiese sido creado por otro ser anterior a él, ése sería Dios. Si se le imaginase a Dios un comienzo o un fin, se podría asimismo sospechar un ser anterior o posterior a Él, y así indefinidamente.

11.- Dios es inmutable. Si estuviese sujeto a cambios, las leyes que gobiernan el Universo carecerían de estabilidad.

12.- Dios es inmaterial. Su naturaleza difiere de todo lo que llamamos materia, de otra manera no sería inmutable, pues estaría sujeto a las transformaciones de la materia.

Dios no posee una forma factible de ser apreciada por nuestros sentidos, pues, de ser así, sería materia. Decimos: la mano de Dios, la boca de Dios, porque como el hombre sólo conoce su forma, al no comprender algo se toma como modelo y compara. Las imágenes que representan a Dios como un anciano de larga barba y vestido con una túnica, son ridículas: intentan otorgarle proporciones humanas. De eso, a hacerle partícipe de las pasiones humanas y convertirlo en un Dios colérico y celoso, no hay más que un paso.

13.- Dios es todopoderoso. Si no poseyese el poder supremo, se podría concebir un ser más poderoso que él, y así sucesivamente hasta llegar al ser que superase a todos en poderío. El último sería Dios.

14.- Dios es soberanamente justo y bueno. La sabiduría providencial de las leyes divinas se revela de igual modo en las cosas pequeñas como en las enormes, y tan grande sabiduría no nos deja dudar ni un solo instante de su justicia y bondad.

Cuando una cualidad es infinita, no puede existir la cualidad contraria capaz de disminuirla o anularla. Un ser infinitamente bueno no posee la más pequeña tendencia de maldad, así como un ser infinitamente malo es incapaz de la mínima bondad, como un objeto no es completamente negro si presenta una ligera tonalidad blanca, ni el blanco absoluto permite una sola mancha de color negro.

Dios no puede ser al mismo tiempo bueno y malo, ya que no podría tener ni una ni otra cualidad en grado supremo, y, por tanto, no sería Dios, todas las cosas estarían sometidas a su capricho y no habría ninguna estabilidad. Por consiguiente, existe una doble posibilidad: o es infinitamente bueno o infinitamente malo. Pero como sus obras testimonian sabiduría, bondad y previsión, llegamos a la conclusión de que, como no puede ser bueno y malo a la vez, sin dejar de ser Dios, es infinitamente bueno.

La bondad soberana implica justicia soberana, ya que si actuase injustamente o con parcialidad en una sola circunstancia o con una sola de sus criaturas, no sería soberanamente justo y, por tanto, tampoco soberanamente bueno.




15.- Dios es infinitamente perfecto. No podemos concebir a Dios sin la infinitud de sus perfecciones, pues sin ello no sería Dios, ya que podríamos concebir otro ser que tuviese lo que Él no posee. Para que ningún ser pueda superarlo es preciso que sea infinito en todo. Al ser los atributos de Dios infinitos no pueden sufrir aumento ni disminución. De lo contrario no serían infinitos y Dios no sería perfecto. Si se le quitase una pequeñísima parte de uno solo de sus atributos, ya no sería Dios, ya que podría existir otro ser más perfecto.

16.- Dios es único. La unidad de Dios es producto de su perfección infinita y absoluta. Otro Dios no podría existir si no fuese igualmente infinito en todos sus atributos, ya que si entre ellos hubiese la más ligera diferencia, uno sería inferior al otro, estaría subordinado a su poder y ya no sería Dios. Si entre ambos hubiese una igualdad absoluta, serían desde toda la eternidad un mismo pensamiento, una misma voluntad, un mismo poder, y, confundidas a tal punto sus identidades, no serían en realidad sino un solo Dios. Si cualquiera de ellos tuviera atribuciones especiales, uno podría hacer lo que el otro no, y, por lo tanto, no existiría entre ellos la igualdad perfecta, ya que ni uno ni otro poseerían la autoridad soberana.

17.- Los pueblos primitivos ignoraban la infinitud de las perfecciones de Dios, y ello dio origen al politeísmo. Atribuían divinidad a todo poder que les parecía superior a lo humano. Más tarde, gracias al razonamiento, concentraron en un solo Dios todos los atributos de perfección, y, además, al paso que los hombres fueron comprendiendo la esencia de eses atributos divinos suprimían de sus creencias todas las cualidades negativas que habían imaginado en Dios.

18.- Resumiendo: Dios, para ser tal, no puede ser superado en nada por otro ser, ya que si existiera alguien más perfecto que Él, aunque en pequeñísima medida, ese otro sería Dios. Por tanto, es necesario que sea infinito en todo. Es así que la existencia de Dios se constata por sus obras, y es mediante una simple deducción lógica que se llega a determinar los atributos que lo caracterizan.

19.- Dios es, por tanto: la suprema y soberana inteligencia. Es único, eterno, inmutable, inmaterial, todopoderoso, soberanamente justo y bueno e infinito en todas sus perfecciones, y no puede ser de otra manera. Esa base sobre la cual reposa el edificio universal es el faro que ilumina al Universo entero, y su luz es la única que puede guiar al hombre en la búsqueda de la verdad. Siguiéndola, no se perderá nunca, y si a menudo se ha extraviado, es porque se desvió de la ruta que le estaba indicada. Ese es también el criterio infalible de todas las doctrinas religiosas y filosóficas. El hombre posee para juzgarlas una medida rigurosamente exacta en los atributos de Dios, ya que puede proclamar con entera seguridad que toda teoría, todo principio, todo dogma, toda creencia, toda práctica que esté en contradicción con uno solo de esos atributos o que intente anularlos o simplemente debilitarlos, no puede estar en la verdad.

Los Beneficios de Creer en Dios.- Los beneficios de creer en Dios es que la bendición pura viene de Él, a través de la obediencia, el respeto a los demás, hace que Dios cada día te premie con sus bendiciones en lo que quieres obtener, ¿Qué quieres para tu vida? ¿Salud, Dinero, Amor?

Para muchos religiosos pensar que el dinero es malo los lleva cada vez a ser más pobres, lamentablemente la religión a influenciado hablar mal del dinero y si fuera así, porque ellos piden el diezmo afirmando que es para Dios Jehová? En realidad lo hacen con una sola razón; el objetivo de la religión es para someter a la gente y genere ingresos, la religión es creada por los hombres, según para seguir un camino, pero pensar que el dinero es malo nos tiene cada vez más pobres y no podamos surgir, mientras lo obtengas bien ganado honestamente y sepas utilizarlo para tu bien y ayudando a tus semejantes, te vendrá más dinero de lo que puedas creer. Empezar por los padres, luego por los hermanos y así sucesivamente ayudar a los demás es cuando recibes muchas bendiciones y más ingresos a tu vida, utilizando ese dinero para mejorar en tu salud, alimentación e incluso para el amor de tu vida, logras que más dinero y abundancia tengas en tu vida.




Se puede decir que el dinero, la salud y el amor van de la mano, ni uno ni el otro es más importante en las vidas de las personas, los 3 van de la mano en igualdad y que cualquiera de esos elementos que falte en la vida de las personas es el principal momento para que el ser humano sufra y se sienta incompleto.

Creer en Dios es suficiente, puedes ser parte de una religión o no; no tiene nada que ver, Dios está en todas partes, asistas o no, igual escucha tus oraciones, tu agradecimiento y tu petición.

Fuente de Información: Doctrina de los Espíritus.

Autor del Blog: Jorge Palacios Ruvina

www.jorgepalaciosruvina.com

 

1 Comment

  1. No se si soy BICI genia pero sed soy BICI adicta =) desde que en nvoiembre 2011 me reencontre con la bici y pense9.. a ver q onda ir a laburar en bici ? No pare9 mas todos los dias Colegiales-Plaza de Mayo! es un placer! tardo menos que en subte y puedo RESPIRAR!!!Un placer poder participar!! Hay otra calle muy amigable Teodoro Garcia.. tiene una trepada linda de empedrado, pero esta muy buena y los conductores respetan bastante a los ciclistas!

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