Lo Eché Todo a Perder, aun así, Utilicé estos Mensajes Para Salir con Ella

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¿Alguna vez conseguiste el número de una chica pero fracasaste por completo al invitarla a salir? Pensaste que todo estaba bien cuando conseguiste su número, pero entonces te quedas preguntándote qué fue lo que hiciste mal…

Sí, no eres el único a quien le ha sucedido eso. De hecho, una de las peores veces en que “eché todo a perder” sucedió cuando no sabía cómo enviar un mensaje de texto a una chica.

Esto es lo que sucedió:

Comencé hablando con una chica en un restaurante bar mientras ambos esperábamos que nuestros amigos llegaran. Ella estaba sentada y tenía cabello largo que cubría un costado de su cara, así que no pude observarla completamente hasta que ella notó a sus amigos y se puso de pie.

En realidad, creo que hasta lo dije en voz alta.

Que era extraordinariamente ATRACTIVA. Tenía un vestido blanco ajustado que resaltaba sus impresionantes curvas, y su impecable piel. Parecía una supermodelo brasileña. Pero no estaba en la portada de una revista de Sports Illustrated usando un traje de baño, estaba de pie justo frente a mí.

Traté de no perder la cabeza para conseguir su nombre (Carla) y su número, antes de que se alejara para encontrarse con sus amigos.

Recién me había comprado un Blackberry, así que ingrese su número inmediatamente, pero logré esperar durante 24 horas antes de llamarla.

No hubo respuesta.




Así que le envié un mensaje de texto: “¿Qué hay? Soy Bobby. ¿Me recuerdas?”

Después de unos cinco minutos obtuve una sola palabra como respuesta, “Sí”.

Intercambiamos unos siete u ocho pequeños mensajes de texto, “¿qué tal tu cena?”, “¿qué estás haciendo?” – ese tipo de cosas.

Después le envié un mensaje pidiéndole que nos viéramos para tomar algo el viernes por la noche.

Su respuesta no fue lo que yo esperaba: “Ando bastante ocupada este fin de semana”.

Le dije hasta luego y me convencí de esperar hasta la siguiente semana para volverle a preguntar.

Eso fue lo que hice.

Esta vez dijo que saldría de la ciudad el siguiente fin de semana.

Así que le pedí que nos viéramos para tomarnos un café en la semana, y me respondió que me enviaría un mensaje si tenía un tiempo libre.

Quería estar seguro de que supiera que realmente quería verla, así que envié un mensaje más:

 “Realmente me gustaste cuando nos conocimos, ojalá nos podamos ver, aunque sea un rato… cuando quieras”.

No obtuve ninguna respuesta a ese último mensaje, y no me respondió al que le envié la semana siguiente.

El fin de semana siguiente la vi cuando salí a un bar con mi amigo Rob. Pero estaba con un tipo en la pista de baile. Ella no se percató de mí.

Rob debió haberse dado cuenta que la estaba mirando porque me preguntó quién era. Le pasé los detalles de lo que sucedió y de lo que le escribí.

Movió su cabeza de lado a lado y me dijo, “Ésa es la razón por la que no salió contigo”.

Yo estaba esperando una palmada en la espalda como muestra de simpatía. Pero Rob tomó mi BlackBerry de la barra y escribió un mensaje. “Me dijiste Carla, ¿cierto?”,  encontró su número entre mis contactos y apretó el botón de enviar antes de que yo pudiera detenerlo.

Un par de minutos después la observé tomar su celular y revisarlo. Esperaba que enviara un mensaje diciendo “DÉJAME EN PAZ” o algo parecido, pero entonces me percaté que observaba su teléfono y sonreía.




Rob tomó un portavasos de la barra y escribió un segundo mensaje en él.

Y yo lo escribí en un mensaje de texto.

Ella aún no me había visto, pero pude notar que sonreía y esta vez estaba escribiendo algo en su teléfono.

“¿Dónde has estado? Estuve esperando que me enviaras un mensaje de nuevo”.

(En un segundo más te diré más acerca de lo que escribí en esos dos mensajes que le envié).

Salí del bar sin hablar con ella, pero sí le envié tres mensajes de texto más con la ayuda de Rob.

Después del tercero, ella estuvo de acuerdo que nos viéramos para salir al cine la noche siguiente.

El secreto al enviar mensajes de texto a las chicas (no se trata de magia)

Mirando en retrospectiva, puedo ver claramente lo que sucedió con Carla. Cuando me conoció le agradé lo suficiente como para darme su número. Pero los primeros mensajes fueron tan ordinarios que no la convencí de darme la oportunidad.

Los mensajes de Rob no cambiaron mágicamente su opinión. Todo lo que lograron fue crear una chispa en ella. Hicieron que se interesara y se sintiera atraída lo suficiente para verme.

Cuando envías un mensaje a una chica, TAN SÓLO quieres lograr una cosa: quieres que sienta una chispa de emoción.




Esto es importante puesto que hay tantos tipos que lo arruinan todo enviando mensajes como yo lo hice con Carla en un principio. También es importante porque enviar mensajes diseñados para crear una chispa en ella es una de las formas MÁS SENCILLAS de hacer crecer la atracción.

Y una vez que experimenta esa chispa, prácticamente tienes garantizado un “sí” cuando sugieres una cita.

Confía en mí, funciona. Este enfoque al enviar mensajes de texto me consiguió una cita con la chica más atractiva con la que he estado (después de que ella ya había comenzado a ignorar mis mensajes).

Rob y Yo hemos ideado cientos de ejemplos, así como guías de mensajes de texto que pueden conseguirte esa cita Y hacer que surja la atracción con tan sólo tres o cinco mensajes, AÚN  si crees que ya lo echaste todo a perder con ella.

Autor: Jorge Palacios Ruvina

www.mensajesmagneticos.com

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